Cuando se habla de una alimentación completa y equilibrada, no alcanza con observar la proporción entre proteína, grasa y carbohidratos. La dieta también debe aportar aminoácidos y ácidos grasos esenciales, vitaminas, minerales y una cantidad adecuada de energía, de acuerdo con la especie y la etapa de vida.

Conocer la función de los macronutrientes ayuda a interpretar mejor una etiqueta, pero ningún porcentaje aislado permite definir la calidad de un alimento.

Antes de los porcentajes: qué es cada macronutriente

Las proteínas son cadenas de aminoácidos. Durante la digestión se descomponen en unidades que el organismo utiliza para formar y reparar tejidos, y para producir enzimas, hormonas, anticuerpos y otras moléculas necesarias.

Las grasas o lípidos son una fuente concentrada de energía: aportan aproximadamente 9 kcal por gramo, frente a unas 4 kcal por gramo de proteínas y carbohidratos. También forman parte de las membranas celulares, facilitan la absorción de vitaminas liposolubles y aportan ácidos grasos esenciales.

Los carbohidratos incluyen azúcares, almidones y distintos tipos de fibra. Los carbohidratos digestibles pueden utilizarse como fuente de energía. La fibra, en cambio, cumple funciones relacionadas con el tránsito intestinal, la consistencia fecal, la saciedad y el microbioma.

Proteína: funciones y requerimientos

Qué hace en el organismo

  • Participa en la formación y reparación de músculos, piel, pelo, órganos y otros tejidos.
  • Aporta aminoácidos necesarios para producir enzimas, hormonas y componentes del sistema inmunitario.
  • Proporciona aminoácidos esenciales que el organismo no puede sintetizar en cantidad suficiente.
  • En los gatos, la gluconeogénesis se mantiene activa de manera continua y puede utilizar aminoácidos, entre otros sustratos, para producir glucosa.

Cuánta proteína necesitan

Como referencias internacionales para alimentos completos, AAFCO establece un mínimo de proteína cruda sobre materia seca de 18% para perros adultos en mantenimiento y de 26% para gatos adultos. Para crecimiento y reproducción, los mínimos son de 22,5% en perros y 30% en gatos. FEDIAF expresa recomendaciones que también varían según la ingesta energética estimada del animal.

Estos valores deben interpretarse dentro de una formulación completa. Superar un mínimo no significa automáticamente que el alimento sea mejor: también importan el perfil de aminoácidos, la digestibilidad, el aporte energético y el equilibrio con los demás nutrientes.

Cómo evaluar la calidad proteica

El porcentaje de proteína cruda no informa por sí solo su calidad nutricional. Para evaluarla deben considerarse la digestibilidad, la disponibilidad y el equilibrio de aminoácidos esenciales, el procesamiento y la formulación total. La lista de ingredientes aporta información, pero no permite conocer por sí sola todos estos aspectos.

Qué puede ocurrir cuando el aporte es insuficiente o inadecuado

Una deficiencia sostenida puede favorecer la pérdida de masa muscular, alteraciones en piel y pelo, menor capacidad de reparación de tejidos y otros signos generales. Estas manifestaciones no son específicas de una deficiencia proteica y requieren evaluación veterinaria.

En perros y gatos sanos no se ha establecido que una dieta con mayor contenido proteico, dentro de una formulación equilibrada, produzca por sí sola enfermedad renal. Sin embargo, más proteína no siempre significa mayor calidad. En animales con enfermedad renal, hepática u otras condiciones, la cantidad y la fuente de proteína —junto con otros nutrientes, como el fósforo— deben ajustarse según el diagnóstico y la etapa de la enfermedad.

Grasa: energía y ácidos grasos esenciales

Qué función cumple

  • Aporta energía en una forma concentrada.
  • Facilita la absorción de las vitaminas A, D, E y K.
  • Interviene en la estructura de las membranas celulares y en funciones de la piel, el sistema nervioso y la respuesta inflamatoria.
  • Contribuye a la palatabilidad y a la densidad energética del alimento.

Cuánta grasa necesitan

AAFCO establece mínimos de grasa de 5,5% sobre materia seca para perros adultos y de 9% para gatos adultos. El aporte adecuado puede variar según la densidad energética de la dieta, la actividad, la condición corporal, la etapa de vida y el estado de salud.

Omega 3 y omega 6

Los ácidos grasos omega 6 y omega 3 cumplen funciones necesarias. Para valorar su aporte deben considerarse las cantidades, las fuentes y el tipo de ácido graso, no solamente una relación numérica.

Las semillas, como lino o chía, aportan principalmente ácido alfa-linolénico (ALA). Su conversión a EPA y DHA es limitada en perros y especialmente baja en gatos, por lo que no equivale al aporte directo de EPA y DHA de fuentes marinas.

Exceso e insuficiencia

Un aporte insuficiente de grasa o de ácidos grasos esenciales puede afectar la piel y el pelo, entre otras funciones. En el otro extremo, si la energía consumida supera de manera sostenida el gasto, aumenta el riesgo de sobrepeso.

En perros con antecedentes o factores de riesgo, las comidas muy grasas pueden ser clínicamente relevantes y suele indicarse una dieta con grasa controlada. La pancreatitis es multifactorial y no debe atribuirse, en todos los casos, a un único alimento o macronutriente.

Carbohidratos: qué función pueden cumplir

AAFCO y FEDIAF no establecen un requerimiento mínimo de carbohidratos digestibles para perros o gatos adultos. Esto no significa que su presencia sea necesariamente perjudicial: cuando están adecuadamente procesados pueden aportar energía, y algunas fuentes también contribuyen con fibra y otros nutrientes.

El caso del gato

El gato presenta adaptaciones metabólicas propias de un carnívoro estricto, pero puede digerir y utilizar almidones adecuadamente procesados. La evidencia disponible no demuestra que los carbohidratos, por sí solos, causen obesidad o diabetes en gatos sanos. El exceso de energía y el sobrepeso son factores de riesgo relevantes.

En gatos diabéticos, una dieta baja en carbohidratos puede formar parte del tratamiento y favorecer el control de la enfermedad. Esta indicación terapéutica no debe confundirse con afirmar que los carbohidratos son la causa única de la diabetes.

El caso del perro

Los perros tienen mayor capacidad que los gatos para aprovechar almidones cocidos o adecuadamente procesados. Su tolerancia depende de la fuente, el procesamiento, la cantidad total y la respuesta individual. No existe un porcentaje único que defina por sí solo si una dieta es adecuada.

La fibra merece una consideración aparte

Aunque se incluye dentro de los carbohidratos, la fibra no se comporta de la misma manera que los azúcares o los almidones. Puede colaborar con la consistencia fecal, el tránsito intestinal, la saciedad y el microbioma. Sus efectos dependen de la solubilidad, la fermentabilidad, la fuente y la cantidad.

Por ese motivo, no hay un porcentaje único de fibra adecuado para todos los alimentos o animales. Además, el valor de "fibra cruda" de una etiqueta no representa la totalidad de la fibra dietaria ni permite anticipar por sí solo su efecto fisiológico.

Cómo evaluar una dieta real

No existe una única distribución ideal de energía entre proteína, grasa y carbohidratos válida para todos los perros y gatos. Para valorar un alimento deben considerarse:

  • si es completo y adecuado para la especie y la etapa de vida;
  • su densidad energética y la cantidad realmente consumida;
  • el aporte de nutrientes en relación con las calorías;
  • la digestibilidad y la respuesta del animal;
  • la condición corporal, la masa muscular, la actividad y el estado de salud.

Los porcentajes de una etiqueta también deben compararse sobre la misma base. Un alimento seco no puede compararse directamente con uno húmedo o crudo sin descontar primero el contenido de agua y, cuando corresponde, sin relacionar los nutrientes con la energía aportada.

Para recordar:

  • Proteína. Su calidad no depende solo del porcentaje, sino también del perfil de aminoácidos, la digestibilidad y la formulación completa.
  • Grasa. Es una fuente concentrada de energía y aporta ácidos grasos esenciales; la cantidad adecuada depende del animal y de la dieta.
  • Carbohidratos. No tienen un mínimo establecido como grupo para perros o gatos adultos, pero pueden formar parte de una alimentación adecuada.
  • Fibra. Su efecto depende del tipo, la fuente y la cantidad, no solo del valor informado en la etiqueta.
  • Evaluación integral. Ningún macronutriente aislado define la calidad de un alimento.

Ante una enfermedad, cambios de peso, pérdida de masa muscular o signos digestivos persistentes, la elección de la dieta debe realizarse con evaluación veterinaria.

Referencias técnicas

  • FEDIAF. Nutritional Guidelines for Complete and Complementary Pet Food for Cats and Dogs. Versión 2025.
  • AAFCO. Dog and Cat Food Nutrient Profiles.
  • National Research Council. Nutrient Requirements of Dogs and Cats. National Academies Press, 2006.
  • Verbrugghe, A., Hesta, M. Cats and Carbohydrates: The Carnivore Fantasy? Veterinary Sciences. 2017.
  • Godfrey, H. et al. Dietary carbohydrates do not increase body fat or fasted insulin and glucose in cats: a meta-analysis. 2025.
  • Laflamme, D.P. Pet food safety: dietary protein. Topics in Companion Animal Medicine. 2008.
  • Cridge, H. et al. Nutritional management of pancreatitis and concurrent disease in dogs and cats. 2024.